Las lecciones de “American Sniper”

Por Anna Buj (annabujcusso) / OPINIÓN

El tirón de Bradley Cooper y el drama humano del francotirador más letal de los Estados Unidos. La receta perfecta para que Clint Eastwood haya posicionado American Sniper en la cola de los Óscar –y con seis nominaciones– a una película que va camino de establecerse como una de las más taquilleras de este 2015. Sin embargo, el background y el mensaje que transmite están manchados de una polémica que ha levantado pasiones en todos los sectores del país.

Bajo las órdenes del célebre director Clint Eastwood, Cooper encarna a la “leyenda” Chris Kyle, quien entre 1999 y 2009 mató al menos a 150 insurgentes en Iraq como miembro de la unidad de élite SEAL de la Marina estadounidense. “Chris Kyle dijo que si pudiera escoger a un director para que hiciera la película de su vida sería Clint Eastwood. Para mí es uno de los mejores directores de nuestros tiempos, y Clint admira mucho la historia de Kyle”, explicó el actor en la rueda de prensa de presentación de la película en Nueva York.

Porque, pese a todo, la batalla más difícil que libró Kyle fue la vuelta a casa con su esposa Taya (Sienna Miller) y sus dos hijos pequeños, después de ser absorbido por la guerra y por el espíritu de la unidad especial SEAL de “no dejar a nadie atrás”.

635543137919976784-Taya-and-Chris-1-

En un comunicado, el mismo Eastwood subrayó que esta historia “enseña los estragos que hace la guerra en las personas, pero también la presión que pone en toda la familia. Es bueno recordar todo lo que invierten los que van a la guerra y reconocer los sacrificios que hacen“.

“La gente que no sabe nada sobre lo que Kyle sufrió ahora tendrá una oportunidad de entenderlo. Él dejó los SEAL para estar con su familia”, alegó Cooper, que aseguró que una vez llegó a comprender los sentimientos tan complejos del marine su interpretación se le hizo más difícil, porque era “representar a un humano”.

La película es, pues, un elogio continuo a la figura del héroe americano, el prototipo del hombre estoico que asume todos los riesgos y vive la pena en soledad para proteger a su familia y a su patria. La viuda de Kyle, Taya, visiblemente emocionada en la rueda de prensa, insistía una y otra vez en que los miembros de esta unidad especial no disfrutan con el asesinato, sino que es un precio que deben pagar para que los estadounidenses puedan sentirse a salvo en su país.

Unas afirmaciones que quedan en entredicho en la autobiografía de Kyle en que se inspira la película, que ha sido un habitual en las listas de más vendidos del The New York Times. El lenguaje utilizado es directo y en la linea que se está perpetuando estos últimos meses en Estados Unidos, tras los aberrantes actos terroristas del Estado Islámico y los atentados en la sede de Charlie Hebdo en París. Kyle presenta a sus víctimas como “salvajes bien armados”  y justifica las muertes de civiles que no son un objetivo militar.

“Los civiles habían sido advertidos de no quedarse en la ciudad, y mientras obviamente no todo el mundo ha sido capaz de escapar, solo pocos inocentes se quedaron. Los hombres en edad de luchar en los límites de la ciudad eran casi todos chicos malos”.

Chris Kyle es un arquetipo que representa, para muchos, la moralidad depravada y racista de Estados Unidos, mientras que para los sectores más conservadores es un ejemplo a seguir. La batalla en las redes sociales empezó el mismo día que se estrenó American Sniper en EE.UU. Mientras cineastas como Michael Moore o Seth Rogen acusaban a los francotiradores de cobardes, otros se ponían las manos a la cabeza con los que cuestionaban al “American hero”.

El periodista y ganador del premio Pulitzer Chris Hedges publicó un artículo muy controvertido donde alegaba que American Sniper encarna “los aspectos más despreciables de la sociedad de los Estados Unidos”, como la cultura de las armas, la “adoración ciega hacia el Ejército, la creencia de que tenemos el derecho innato como una nación ‘cristiana’ de exterminar las ‘criaturas menores’ de la tierra, una hipermasculinidad grotesca que destierra la pena y la compasión, la negación de los hechos inconvenientes y la verdad históricas y el menosprecio del pensamiento crítico y la expresión artística”.

La bandera más desorbitada, como suele suceder, la enarboló  exgobernadora de Alaska Sarah Palin. La miembro del Tea Party pedía a los “izquierdistas de Hollywood” que “mientras acarician los trofeos brillantes de plástico que intercambian unos con los otros mientras escupen en las tumbas de los luchadores por la libertad” que les “permiten hacer lo que hacen”, se den cuenta “que el resto de América sabe que no cabrían dentro de las botas de combate de Chris Kyle”.

Captura del Facebook de Sarah Palin
Captura del Facebook de Sarah Palin

Héroe americano o racismo, libertad o asesinato, valentía o terrorismo, orgullo o cobardía. Las lecciones de American Sniper son muchas y ninguna a la vez, pero lo que es incontestable es que la película de Eastwood pone sobre la mesa el debate del trato de los americanos hacia sus veteranos de guerra. Es uno de los deberes que debe resolver esta sociedad militarizada y obsesionada con el honor que desempeñan los suyos en otras partes del mundo. Tal vez la crítica más inteligente es la que hace uno de ellos, el exmarine Ross Caputi, que participó en un tipo de misiones muy parecidas a las que llevaron a la fama al propio Kyle.

“Quizás la única cosa que pienso que es importante decir sobre Chris Kyle como individual es que un hombre como Chris tiene el poder de legitimar su versión saneada de los eventos que no todos los veteranos tienen”, concluye.

American Sniper, pues, desentierra los problemas a los que se enfrentan los veteranos una vez vuelven a casa. Un estudio del Instituto de Medicina de los EE.UU. señalaba que el 30 % de los veteranos entre 18 y 25 años está en paro, mientras en ese momento la tasa de desempleo entre civiles era del 16 %. El 44 % de los veteranos que volvieron de Afganistán e Iraq denuncia dificultades, la mayoría relacionadas con estrés postraumático, desorden en el uso de substancias o depresión. La misma Michelle Obama defendió la necesidad de ayudar a los veteranos como personas de “cada día” tras ver un film que, más allá de la polémica, recuerda uno de los temas pendientes que deben resolver los Estados Unidos para normalizar su situación tras la retirada total de las tropas en Iraq.

Fuente: Stop Soldier Suicide
Fuente: Stop Soldier Suicide

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s