CUANDO EL ASESINATO NO ES NOTICIA

SANS SÁNCHEZ, Bruno

En un artículo de opinión publicado por el diario El País, Javier Garza, periodista y miembro del Centro Internacional para Periodistas, se quejaba de que mientras en París, el subsecretario de Relaciones exteriores mexicano y el embajador de dicho país en Francia marchaban en solidaridad por el ataque contra la revista Charlie Hebdo, ningún funcionario del gobierno en México se solidarizaba por el entonces secuestro –a la postre, asesinato– del periodista Moisés Sánchez.

Sólo otras dos noticias respecto a la muerte de Moisés Sánchez se pueden leer en dicho diario: la noticia de su desaparición, y la noticia de que el alcalde de la localidad puede ser el supuesto cerebro del crimen. El asesinato, pues, se queda en elipsis narrativa.

Son, que duda cabe, varias las diferencias entre lo ocurrido en París –a lo que El País dedicó más de 50 artículos de opinión, firmados entre otros por Mario Vargas Llosa, Almudena Grandes, Baltasar Garzón o Fernando Savater–, y lo ocurrido en México. Desde el número de víctimas hasta la naturaleza de los criminales. ¿Pero son esas, realmente, las razones que explican la indiferencia con que se ha tratado el brutal asesinato de Moisés Sánchez Cerezo, el editor de un pequeño semanario independiente de Medellín de Bravo, en el estado de Veracruz, en comparación con la masacre de París?

Medios atacados en México desde el año 2006 /Article/19
Medios atacados en México desde el año 2006 /Article/19

No. La mayor diferencia es otra. La mayor diferencia entre ambos sucesos es que el asesinato de un periodista en Europa es noticia. En México, no lo es.

De los miembros de la Unión Europea, sólo Grecia, Hungría, Bulgaria y Croacia, según Reporteros sin Fronteras, caen por debajo del puesto 50 en su clasificación anual sobre Libertad de Expresión. Cuatro de los cinco primeros colocados en esa lista son estados miembro –Finlandia, Paises Bajos, Noruega y Luxemburgo–. Seis si consideramos los diez primeros.

Los asesinatos de periodistas, en Europa, son noticia porque son escasos. Lo podemos comprobar en este mapa interactivo. Desde el año 2004 hasta los atentados de París, sólo dos periodistas habían sido asesinados en la Unión Europea: uno en Croacia –antes de que ésta entrara a formar parte de la UE–, y otro en Grecia en el año 2010. Europa es un lugar seguro donde practicar el periodismo. El asesinato de ocho periodistas es noticia. También lo sería el asesinato de uno sólo.

México no lo es. En México que un periodista muera asesinado es un gaje del oficio. Más de 80 periodistas asesinados en una década, según el informe de Reporteros sin Fronteras para el país norteamericano, sin mencionar los secuestrados, los agredidos… En el estado de Veracruz, el mismo en el que asesinaron a Moisés Sánchez, la violencia contra los periodistas no es una noticia, es un listado de más de 20 páginas enumerando los casos. En Veracruz, la violencia contra los periodistas no es una noticia, es una Tesis que al estudiar la respuesta gubernamental y encontrarla insuficiente hace propuestas radicales, como que el Estado condene las agresiones. Porque en Veracruz, la violencia contra los periodistas no es nada nuevo. La sufrió Moisés, como también Regina Martínez, o Armando Rodríguez Carreón. O muchos, muchos otros.

Según Christophe Deloire, secretario general de Reporteros sin Fronteras, el periodista y disidente birmano Win Tin le dijo en una ocasión que “la libertad de información es la libertad que permite constatar la existencia de las otras”. Algo que no se puede afirmar en México.

No se mata la verdad matando periodistas / EFE
No se mata la verdad matando periodistas / EFE

México copa la posición 152 en la lista de Reporteros sin Fronteras sobre Libertad de Expresión. En México se reconoce la libertad de prensa, está incluida en su Constitución, pero no se aplica. Cada vez que se mata a un periodista, otro se autocensura, borra unas líneas de su crónica, atenúa unas críticas… Deja de hacer preguntas. El asesinato, que duda cabe, es la forma definitiva de censura. Elimina el problema y, de paso, intimida al resto. Y si ni siquiera es noticia, no preocupa. Y cuando, por una u otra razón, no se puede investigar a los poderosos, ¿cómo va a tomar la ciudadanía la libre decisión de echarlos?

Anuncios

Un comentario en “CUANDO EL ASESINATO NO ES NOTICIA

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s